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Black Friday: ser o no ser, esa es la cuestión.

No se si a ti te está pasando pero, aunque 2020 está siendo un año aparentemente estático (entre confinamientos, restricciones de movilidad y toques de queda), a mi me está moviendo mares por dentro.

Una de las decisiones más importantes de este año sin duda ha sido emprender este proyecto que, desde lo más profundo de mi corazón, te agradezco que sigas y apoyes. Pero esta decisión ha llevado consigo muchas otras (¡y las que quedan!). Este mes, la decisión estrella ha sido sobre el fenómeno internacional que es el Black Friday. Una fecha tan esperada como fatídica para muchxs.


A riesgo de que a algunas personas os disguste, he decidido no participar de este día lleno de ultra descuentos y oportunidades exprés. Por este motivo estoy aquí ahora escribiéndote, para que entiendas porqué.

  • Por precios ajustados. En instagram he dedicado varios posts a hablar de cuál es mi método y filosofía de producción, pero para hacerte un breve resumen: hago todas las piezas una a una y desde cero. No uso moldes para reproducir los modelos. Esto hace que cada pieza sea única y diferente, pero también hace que los procesos de fabricación sean más largos. Y mi objetivo es que puedas llevar estas joyas sin que tengas que tener un montón de ceros en la cuenta, así que los precios tienen un margen suuuper ajustado.
  • Por ética. Intento ser muy consciente de la huella ecológica que dejan todos los aspectos de mi trabajo. Por eso el packaging en el que recibes tus piezas es de cartón reciclado; y en lugar de usar espumas forradas en terciopelo, te ofrezco una bolsita de algodón ecológico hecha en España a la que le puedes dar un uso más allá del que yo he decidido darle. También por eso reduzco al máximo el uso de piedras preciosas, porque la minería es una industria muy agresiva con las personas y con el medio ambiente. Y si las uso, procuro que sean gemas éticas.
El Black Friday promueve un consumo masivo concentrado en un solo día (bueno, ahora ya es una semana). Eso hace que las emisiones de CO2 se multipliquen muchísimo, y al planeta le cuesta horrores recuperarse de eso. Teniendo en cuenta que mis ventas se concentran vía online, los envíos es algo que no puedo evitar. Pero sí puedo intentar evitar que se me concentren muchos en una semana, aunque eso me haga perder oportunidades.

Y finalmente, el motivo más importante:

  • Por ti. Porque no soy partidaria de generar estrés innecesario. El Black Friday crea ansiedad consumidora. Toda su publicidad se basa en grandes descuentos por un cortísimo periodo de tiempo, a 30 días de Navidad. Nuestros cerebros automáticamente piensan: “ahora o nunca”. Y eso hace que mareas de gente se lancen a la calle (aunque este año no creo que veamos esta imagen) y a sus dispositivos a darle click a “comprar” hasta que la tarjeta saque fuego. “¡Rápido, rápido, rápido, que se va a agotar!”.

¡Ojo! Esto no significa que nunca vaya a ofrecerte un descuento, ni valorar que estés aquí apoyando a esta pequeña marca. ¡Claro que sí! Esto solo quiere decir que no va a ser en estas fechas, y que cuando te ofrezca un descuento no quiero que sea para estresarte, sino para que lo uses a tu ritmo y dentro de tus necesidades.

Si has llegado hasta aquí, quiero que sepas que te agradezco muchísimo que hayas dedicado tu tiempo a leer esta declaración de intenciones. Y gracias también por formar parte de esta comunidad, espero que te quedes por mucho tiempo y crezcamos juntxs.


Te mando un abrazo,


Júlia C.



P.S.: Te dejo por aquí un link para que puedas ver una charla súper interesante que tuvimos en Talento Local sobre este tema y en la que participé junto con otras marcas. Espero que la disfrutes :)

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