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APRENDE · Cómo medir tu talla de anillo

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Crónicas de confinamiento

¡Bienvenidas mentes curiosas!

A medida que pasan los días en este confinamiento, más me convenzo de que esto va a marcar un antes y un después en nuestra manera de vivir. La tecnología ya era importante para nuestro día a día, pero ahora es lo que nos está permitiendo pasar estos días más cerca de las personas a las que queremos y echamos de menos. Aunque la virtualidad no suple todas nuestras necesidades, nos ayuda mucho. Muchísimo.

Pienso que ahora más que nunca las marcas que estamos proyectándonos en este abismo que es internet y las redes tenemos que trabajar la empatía. El acostumbrarnos a trabajar tras una pantalla a veces nos hace olvidar que al otro lado no hay cables y píxeles, sino seres humanos. Aunque estemos más cerca, muchas veces nos dejamos ir lejos. Y esta pandemia está siendo un aterrizaje forzoso hacia la realidad.

Por eso, estos días me han hecho pensar en qué puedo hacer para acercaros mi trabajo. Para hacer que os sintáis segurxs comprando una de mis piezas (o de otra persona, ¡claro!), para que ganéis confianza e independencia y así nunca os sintáis engañadxs. Porque si este virus que nos tiene encerradxs en casa hace que nuestra manera de consumir cambie, me parece lo más justo que todxs estemos preparadxs.

Me doy cuenta de que, en realidad, lo que más quiero es que las personas que escogéis mis piezas para hacer o haceros un regalo es que sintáis todo el amor que pongo en mi trabajo. Y que pienso en todxs vosotrxs cuando diseño. Pienso en que no tengan partes que os puedan hacer daño, que os sean cómodas, que sean divertidas o curiosas, que os den ganas de enviarme un mensaje y decirme: “¡Júlia! Hoy me ha llegado tu pieza y ¡me encanta! ¡No me la saco!”. Todo eso forma parte de mi realidad también.

Aprende a medir tu talla de anillo

Te visualizo enamorándote de un anillo. Lo ves y sabes que está hecho para ti, amor a primera vista, y es tarde para hacer como que no lo has visto y darle a la flechita de retroceder. “Y ahora qué? ¿Cómo se yo qué medida me va a ir bien? Esto es un lío…” ¿Te resuenan estas palabras? Normal; las personas no nacemos con un medidor de anillos bajo el brazo. Y cuando crecemos, no es algo que sientas la imperiosa necesidad de tener en tu casa por si acaso. Y la verdad es que ni falta que hace, porque te voy a enseñar un par de truquitos para que no te quedes con las ganas nunca.

Truco number 1

Seguro que tienes la típica cinta de medir de sastre en aquel costurero que está perdido por casa en algún rincón del armario. Ha llegado el momento de desempolvarla.

Es tan sencillo como agarrar la cinta y envolverte el dedo de la mano en el que quieras llevar ese anillo. Marca por dónde se queda la cinta unida y desenvuélvete el dedo. Extiende la cinta de sastre para ver el total de centímetros. Esa es la longitud de circunferencia de tu dedo. Para saber a qué talla equivale, echa un vistazo a la tabla que te comparto más abajo.

Truco number 2

Este segundo tip quizá te de menos pereza, aunque si no tienes buen “ojímetro” y una regla exacta te recomiendo que uses el primer método.

Busca entre tus cajones o por tu mesita de noche un anillo que te vaya perfecto en el dedo de la mano en la que querrás llevar esa pieza de la que te has enamorado. Con la regla en la mano (y unas buenas gafas si las necesitas), mide el diámetro interior de la circunferencia de tu anillo. Fíjate bien en los milímetros, aquí son importantes. Con esta información, ve a la tabla que adjunto más abajo y busca qué talla coincide con la medida que has obtenido. Et, voilà!

Tabla de medidas

Ahora que ya tienes la información que necesitas, encuentra en esta tabla la talla que te corresponda y ¡ya estás listx para el mundo virtual!

Y hasta aquí el blog de hoy :)

Espero que te haya servido esta información y que la uses un montón!

¡Hasta pronto!

 

Júlia

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